El domingo 31 de mayo nos llegó la triste noticia de la muerte del hermano Antonio Soto Guatara, del pueblo Canichana, y un día después, el 1 de junio, de Pablino Parapaino Castro, hermano indígena del pueblo Monkox Bes+ro Chiquitano, ambos a causa del Covid-19, pandemia que está azotando actualmente al mundo.

Se preguntarán ¿qué de especial atención debemos darles a estos dos decesos?, tomando en cuenta que la pandemia ya ha matado a más de 300.000 personas en todo el mundo y que continuará haciéndolo. Y que, además, toda vida que se extingue es una dolorosa perdida, no solo para las familias.

Es cierto, pero para los que tuvimos el honor de conocerlos y saber quiénes fueron estos hermanos que nos acaban de dejar, sabemos y sentimos que es una pérdida irreparable, que afecta grandemente al mundo indígena originario, por lo que la misma se hace doblemente dolorosa.

 

¿Quiénes eran estas dos personas?

Ambos fueron importantes líderes y sobre todo sabios indígenas de las tierras bajas de Bolivia, que aportaron en vida a la inclaudicable lucha que las Naciones y Pueblos indígenas que han luchado desde siempre por el reconocimiento y respeto de sus derechos.

Ambos fueron sabios ancianos que aportaron decididamente con su trabajo a la recuperación de la memoria histórica y cultural de sus pueblos: como fue el Canichana del Beni, donde nació y murió Dn. Antonio Sotto y el Monkox Bes+ro Chiquitano de Santa Cruz, donde también nació y falleció Dn. Pablino Parapaino.

Cada uno por su lado, fueron narradores y escritores que publicaron libros concernientes a diferentes ámbitos de la vida, la historia y la cultura de sus pueblos. Aportaron también a diferentes iniciativas especialmente educativas, pero también fueron lideres dirigentes indígenas que participaron en la larga lucha indígena contemporánea, desde la histórica Marcha por el Territorio y la Dignidad llevada adelante en 1990, llegando hasta la histórica aprobación de la nueva Constitución Política del Estado que posibilitó la refundación de Bolivia como un Estado Plurinacional, cimentado en nuevos pilares como son la descolonización, la plurinacionalización y el vivir bien.

 

El Covid-19 en el mundo y en los pueblos indígenas

Todos y todas estamos viviendo la crisis del Coronavirus y de una u otra manera nuestras vidas han sido afectadas, desde los encierros voluntarios por la cuarentena que estamos aun llevando en la mayoría de los países, hasta la muerte de personas cercanas a causa de este mal.

A diario nos llega una avalancha de noticias terribles que nos informan cómo esta pandemia está avanzando y cómo los sistemas sanitarios de los países se han visto colapsados. Bolivia es un claro ejemplo que, en estas últimas semanas, se ha visto rebasada en al menos dos regiones, Beni y Santa Cruz, debido principalmente a políticas erróneas, corrupción, pobreza y cosas peores.

Básicamente constatamos que el mundo moderno occidental, a pesar de los avances tecnológicos y los recursos que dispone, no estaba listo para enfrentar esta pandemia; que en definitiva está afectando con mayor intensidad, por supuesto, a los más pobres y vulnerables.

 

Y ante esto ¿qué está ocurriendo con los pueblos indígenas?

Pues sabemos muy poco, la vasta información que circula se centra en reflejar la realidad de las grandes ciudades y en general del mundo moderno occidental, siendo como siempre invisibles las realidades marginales como la de los pueblos indígenas, que también están viviendo esta crisis. Por las redes sociales circulan algunas informaciones, pero se sabe muy poco en general.

Bolivia no está al margen de esta realidad, más ahora, que está manejada por un gobierno de facto contrario al proceso de transformación política que vivió el país en los últimos años, liderado por los pueblos indígenas. Sin embargo, siendo Bolivia un país con una población mayoritariamente indígena, y que ahora vive también en las áreas urbanas, solo se puede afirmar que también han sido afectados. Nos llegan datos de los principales centros urbanos, pero muy pocos sobre la afección real en las comunidades.

Por las redes sociales y por voces de las y los propios hermanos de los pueblos, nos informamos que hoy al menos tres pueblos indígenas de tierras bajas están directamente afectados con casos de Covid-19, como son el pueblo Monkox Bes+ro Chiquitano, el Canichana y el pueblo Yuqui. Pueblos vulnerables que están en peligro de desaparición como es el caso del pueblo Yuqui. Así también las comunidades Quechuas y Aymaras de tierras altas.

 

Ante esta situación debemos decir lo siguiente:

– Denunciamos el abandono del sistema de salud del Estado hacia las comunidades y pueblos indígenas en Bolivia, donde prácticamente no existe el apoyo de los gobiernos departamentales o nacional, dejando a su suerte a las comunidades. Así está corriendo hoy en el municipio indígena de San Antonio de Lomerío, donde a la llegada de la pandemia con varios muertos y contagiados, se puede constatar que no existe ningún centro de salud funcionando, tampoco personal médico, ni medicamentos, ni insumos de bioseguridad para enfrentar la pandemia.

– Denunciamos que al igual que en el periodo de colonización de Abya Yala, iniciada 1492, hoy existe en Bolivia el riesgo de una otra extinción masiva de pueblos indígenas, especialmente de aquellos en riesgo de desaparición, a causa de la pandemia. Véase el ejemplo del pueblo amazónico Yuqui, que se ha ido diezmando en los últimos 30 años a causa de la tuberculosis, llegando a contar hoy con menos de 250 habitantes. Y donde acaban de confirmarse tres casos de COVID-19.

– Denunciamos que, por la orientación política del actual gobierno de facto, las regiones indígenas originarias campesinas resistentes al actual régimen, como es el caso del Trópico de Cochabamba, identificadas como “masistas” y bases del ex presidente Evo Morales, están siendo discriminadas y abandonas por el Estado ante la pandemia; poniendo como pretexto la falsa acusación de ser sectores terroristas, vandálicos y salvajes (sic).

– Es urgente que se planifiquen y desplieguen estrategias específicas y adecuadas a las comunidades y pueblos indígenas, para mitigar el impacto, especialmente a los pueblos con mayor riesgo. Por cuanto hacemos un llamado a la comunidad internacional para que interponga sus oficios frente al actual gobierno y proporcione apoyos concretos.

– Hacemos un llamado a la solidaridad internacional de los pueblos, para unirnos y apoyar la lucha permanente de las naciones y pueblos indígenas originarios por sus derechos y en este momento por su salud y pervivencia.

Desde nuestros corazones sentimos que nuestros hermanos caídos fueron recibidos con amor por el Dueño del Monte y la Pachamama (Madre Tierra). Nos encontraremos en la eternidad hermanos Pablino y Antonio, descansen en paz.

Voces Libres

Junio de 2020

 

Pablino Parapaino Castro:

Nació el 28 de octubre de 1957 en la comunidad La Asunta de Lomerío, Provincia Ñuflo de Chávez, hijo de Pedro Pablo Parapaino y Teresa Castro ambos indígenas Monkóx, hablantes del idioma Monkox Bes+ro Chiquitano.

Estudio 4 semestres la carrera Filosofía y Ciencias Religiosas en la Universidad Católica en Cochabamba. En los años 1982, 1984, 1992, 1993, 1994 fue profesor interino en el área rural en las comunidades de La Asunta, San Antonio y El Puquio Cristo Rey.

Fue colaborador de las organizaciones indígenas de CICOL, OICH, CPESC. Participó parcialmente en las históricas marchas de los pueblos indígenas en sus reivindicaciones:
• Por el Territorio y la Dignidad, Trinidad – La Paz 15 de agosto 1990.
• Marcha “Por el Territorio Recursos Naturales y Derechos Políticos”, promovido por la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia CIDOB, partió de Santa Cruz rumbo a La Paz en septiembre 1996.
• Marcha “Por la Tierra, Territorio y los Recursos Naturales partió en el mes de mayo de 2000 desde Santa Cruz rumbo a La Paz, se detuvo en Montero, encabezado por la Coordinadora de Pueblos Étnicos de Santa Cruz CPESC, Federación de Campesinos de Santa Cruz y Colonizadores.
• Marcha “Por la Asamblea Constituyente, Soberanía Popular” protagonizada por la Coordinadora de Pueblos Étnicos de Santa Cruz CPESC y el Bloque Oriente partió desde Santa Cruz a La Paz octubre noviembre de 2002.

Desde 1994, se dedicó a la escritura e investigación de la lengua Monkox Bes+ro, participó en la construcción del actual alfabeto en Concepción octubre 1995.

En el 2002, fue traductor e intérprete del idioma Bes+ro en la H. Cámara de Diputados en La Paz.

Del 2003 – 2007, fue docente de la Lengua Originaria Monkox Bes+ro en el Instituto Normal Superior Pluriétnico del Oriente y Chaco INSPOC, en Camiri.

En el Primer semestre de 2005, fue Viceministro de Gestión Territorial Indígena en el ex Ministerio de Asuntos Indígenas y Pueblos Originarios MAIPO.
En el proceso de su trabajo desde el 2006, estudió Lingüística en la Universidad Gabriel René Moreno de Santa Cruz , culminando su carrera en diciembre de 2007.

 

Antonio Sotto Guatara:

Nació en la localidad de San Pedro Nuevo territorio del pueblo Canichana (Municipio San Javier, departamento Beni) y falleció el 31 de mayo, a sus 77 años.

Antonio Sotto dejó la vida en el mismo lugar donde nació, la comunidad de San Pedro Nuevo. Hijo de Lucas Soto Parari y Saturnina Watara.

En la escuela fue un alumno aventajado, recibiendo diplomas de reconocimiento constantemente. En su adolescencia fue Presidente de la Congregación Antoniana Católica de San Pedro. A su regreso, luego de cumplir con el Servicio Militar fue líder religioso y también se desempeñó como profesor de ciclo primario en las localidades San Pedro Nuevo y Monte Azul. Cuando estuvo trabajando como maestro en la comunidad Monte Azul, fue nominado para que profundice sus conocimientos en medicina tradicional. Esta ha sido la base para que desde 1975, Antonio Sotto, trabaje como Enfermero hasta su jubilación.

Fue Corregidor en Monte Azul y Agente Municipal en San Pedro; así también fue Oficial de Registro Civil durante catorce años en su pueblo. Su participación en la dirigencia indígena regional va desde el año 1991, donde fue parte de tres gestiones en la Central de Pueblos Indígenas del Beni (CPIB). Su amplio conocimiento en el campo de la salud, le favoreció para estar siempre como responsable de su área en las diferentes movilizaciones indígenas. Una mención especial para Don Antonio es haber sido parte de la gestión para la consecución del título ejecutorial de su Tierra Comunitaria de Origen (que tardó casi nueve años).

Dedicó también su vida a la revalorización de la cultura de su pueblo. Su afición por escribir historias, cuentos, poesías es notablemente reconocida por los pueblos indígenas y por la sociedad beniana. Una de las temáticas que más entretuvo a Don Antonio fue la recuperación de la figura del viejo Cacique Canichana Juan Maraza, personaje que puebla toda su producción literaria.

En 2012, como un reconocimiento a don Antonio Sotto, legendario indígena marchista y empedernido cronista contemporáneo, CIPCA publicó el libro “…para que no se pierda la historia. Diario de la VIII marcha indígena por la defensa del TIPNIS y los territorios indígenas”, un texto que trascribe el Diario escrito por don Antonio durante la Octava Marcha Indígena. Sotto participó desde 1990 en cada una de las marchas de las dos últimas décadas que los pueblos indígenas han realizado por el respeto y la vigencia de sus derechos, de su dignidad y sus territorios, y la participación social y política.

Fue muy poco reconocido en su contribución en la creación de la bandera del patujú, la misma que flameo en varias marchas indígenas siendo emblemática en la 8va. Marcha Indígena en defensa del TIPNIS.