Semana de Cine e Inmigración

Del 21 al 27 de diciembre en los Cines Renoir de Deusto (Bilbao), se realizará una Semana de Cine e Inmigración, donde distintas personalidades presentarán películas con esta temática.
Mugarik Gabe colabora con esta muestra y el Responsable de Sensibilización y Educación al Desarrollo ( Carlos Vazquez), presentará la pélicula del día 23 de diciembre a las 22:00 " Cosas que deje en la Habana".

Díptico Semana 

 


Reconocimiento del trabajo de Mugarik Gabe en Colombia

Según menciona el informe, "las mejores prácticas de la participación y el empoderamiento indígena como componentes del enfoque de derechos humanos demuestran la necesidad de superar el viejo modelo participativo del desarrollo y de vincularse a procesos de autonomía y autogestión de los pueblos interesados. Un ejemplo innovador es el proyecto "Fortalecimiento de la capacidad de los pueblos indígenas de Antioquia para el ejercicio de sus derechos y su autonomía en el
contexto del conflicto armado colombiano", apoyado por el Instituto Europeo para la
Democracia y los Derechos Humanos, en el que participaron la Organización Indígena de Antioquia y las ONG Mugarik Gabe y Almáciga. El proyecto promueve el empoderamiento de las autoridades y organizaciones de mujeres de Antioquia en una triple dirección: el reforzamiento de las autonomías indígenas, con una especial atención al papel de las organizaciones indígenas en la participación política al interior de sus propias comunidades; el diálogo con las autoridades del Estado y con actores no indígenas; y la "diplomacia indígena" con actores internacionales y de la cooperación. "

"Cuanto mayor sea el empoderamiento de los titulares de los derechos y de las obligaciones, tanto más se refuerzan los espacios de diálogo institucional, con un mayor impacto en la efectividad de los derechos."


Beligerencia Medios de Comunicación con Bolivia

Las transformaciones que se abordan en Bolivia tras, recordemos una vez más, la victoria democrática del presidente Evo Morales con un 54% de los votos en diciembre de 2005 (nunca antes se había alcanzado tal mayoría por ningún presidente precedente), son un peligro para los privilegios de una minoría. Aquella que históricamente ha detentado los poderes políticos y económicos y que, en veinte años de neoliberalismo, arrojó con sus medidas a prácticamente las ¾ partes de los nueve millones de habitantes del país a la pobreza y miseria extrema. Esto mientras ellos acumulaban ingentes riquezas, además de todos los resortes del estado. Las mismas minorías que respaldaron la entrega de los recursos naturales a las transnacionales, o que provocaron más de setenta muertos en los sucesos de la llamada “guerra del gas” en octubre de 2003.

Mientras esas situaciones reinaban en el país con mayor desigualdad de la parte sur del continente americano, los medios de comunicación del mismo respaldaron plenamente el sistema establecido; se le llamaba democracia. Evidentemente, estaba el hecho de que entonces como ahora la práctica totalidad de esos medios de comunicación están en manos de tres o cuatro grupos económicos, totalmente afines a la derecha del país y a otros intereses en la misma línea (por ejemplo, el canal de televisión ATB pertenece al grupo PRISA).

El miedo a perder los privilegios cuasicoloniales y los prejuicios racistas marcan la impronta de la llamada hoy “oposición democrática” y que se presenta como los “adalides de la libertad” frente al gobierno democráticamente elegido y a las transformaciones que éste impulsa con el pleno respaldo de los movimientos sociales e indígenas. Y en una campaña perfectamente orquestada, con apoyos internacionales varios (embajada de EE.UU., transnacionales y algunos otros gobiernos y fuerzas políticas de la democrática Europa), llevan meses obstaculizando dichos cambios (hasta 100 leyes “duermen el sueño de los justos” en el senado controlado por la derecha) y bloqueando los trabajos de la Asamblea Constituyente, la cual ya ha tenido que ampliar su mandato, a fin de desgastar al gobierno con su fracaso.

En esa campaña, los medios de comunicación también juegan su papel asignado. De una parte, mediante el amordazamiento o despido de aquellos periodistas no suficientemente críticos con el gobierno; de otra, mediante la creación de un clima de crispación y tensión que lleve al enfrentamiento entre sectores sociales y que traiga un patente clima de inestabilidad al país suponiendo el debilitamiento absoluto del proceso de transformaciones sociales, políticas y económicas que la mayoría de la población refrendó con sus votos en las urnas.

Para ello no han dudado en hacer claros llamamientos al levantamiento civil, a la sedición frente al gobierno legítimo y hacer uso de su lenguaje más racista hacia los pueblos indígenas (“macaco menor”, “hediondos”, “llamas”….) exacerbando el enfrentamiento regional o buscando la fractura social. De esto hay multitud de ejemplos a poco seguimiento que se haga de los medios de comunicación en los últimos meses, y esto tanto en Bolivia como en otros países (no hay más que recordar las campañas de ridiculización de diversos medios de comunicación españoles hacia el presidente Morales en diversos momentos).

Y ahora, cuando hay muertos en las calles, siguen manipulando sin ninguna vergüenza, olvidándose de su tan proclamado código ético y compromiso con la verdad. Las líneas editoriales están claramente definidas y constituyen a los medios de comunicación en una herramienta estratégica al servicio de los intereses de la derecha para derrocar un gobierno del cual ésta tuvo que salir precisamente mediante el acto que se defiende como el summum de la democracia: las elecciones.

Esos medios, como por ejemplo las principales cadenas televisivas Unitel y ATB, ahora hacen continuos llamamientos a la renuncia del presidente legítimo, acusándole de ser el principal responsable de los actos de vandalismo y racismo protagonizados por la élite blanca universitaria, mientras ocultan, otro ejemplo, el hecho demostrado de que el primer ciudadano muerto lo fue por una bala de un calibre que no utiliza la policía que, además, no portaba armas de fuego durante los enfrentamientos. Ocultan también de forma masiva el discurso dirigido a la nación por el presidente, explicando los pormenores de la Constitución aprobada en la Asamblea y cómo deberá ser ratificada en referendum, además de que la policía tiene orden de no disparar y que se abrirá una investigación imparcial para tener respuestas a todas las interrogantes de los luctuosos hechos. Mientras, dan amplia cobertura a los encendidos llamamientos de los dirigentes de la derecha a la revuelta y a la desobediencia civil generalizada, así como al insulto racista hacia las organizaciones indígenas, sociales y al propio presidente, o a llamamientos al ejército para un golpe de estado; ellos, los que ahora se presentan como máximos defensores de la democracia.

Todo esto demuestra, como anteriormente se ha puesto también de manifiesto en otros países de ese mismo continente americano, que los medios de comunicación en su mayoría hoy son un engranaje más de los grandes grupos económicos y políticos de la derecha y que como tales, cumplen con un papel muy determinado: la manipulación de la información al servicio de los intereses de esos sectores, tanto locales como internacionales. Y por ello mismo, deberían ser los propios medios de comunicación (los otros medios) quienes denunciaran esta situación, destapando intereses y verdades ocultas a la mayoría de las sociedades y pueblos. Así se podría recuperar la credibilidad perdida sobre la “objetividad” de estos medios y su fin informativo, no manipulativo. Bolivia es un ejemplo más, donde también se puede librar una batalla en defensa del buen periodismo, aquel que antepone a los intereses económicos la verdad al servicio de toda la sociedad.

Mugarik Gabe


Colabora con Mugarik Gabe en el PIN

Como cada año, Mugarik Gabe participa en el Parque Infantil de Navidad (PIN) que se desarrolla en el BEC desde el 14 de diciembre hasta el 5 de Enero.  Mediante un stand, donde se han diseñado diferentes actividades didácticas y mensajes visuales sobre el derecho a la comunicación y la diversidad cultural, queremos crear un espacio diferente y alternativo.

Si quieres puedes colaborar apoyandonos en  la dinaminación de las distintas actividades que organizamos; Puzzles educativos, manualidades….

Mas información e inscripción: (hasta el 13 de diciembre):
Mugarik Gabe: 94-4154307 (Ekaitz) // bilbao@mugarikgabe.org

*Posibilidad de amotizarlo mediante creditos de libre elección de la UPV


Dia Contra la Violencia a las Mujeres

A pesar de los intentos legislativos, sociales, institucionales por proteger a las mujeres y dar respuesta y apoyo a las que deciden salir de ese círculo de violencia que las atrapa, los casos de muertes no descienden. Por lo menos 66 mujeres han sido asesinadas en el Estado español en lo que vamos de año y 12 mujeres en Euskadi en los últimos 5 años. Sólo los casos de mujeres asesinadas tienen impacto mediático, aunque infinidad de mujeres se enfrentan diariamente a las distintas formas de violencia: económica, física, psicológica y sexual dentro del llamado maltrato doméstico.

 

Es importante sacar a la luz otros tipos de violencia y traspasar fronteras para ver qué ocurre con otras mujeres y niñas. En Asia faltan más de 100 millones de mujeres al no haber tenido la posibilidad de nacer y/o al infanticidio femenino, debido al escaso valor que una niña tiene y el gasto económico que conlleva para la familia en un futuro.

 

El honor está costando la vida a 5.000 mujeres que son asesinadas anualmente en todo el mundo. Ese honor que los hombres y familias consideran manchado por cómo actúan sus mujeres controlando hasta extremos insospechados los movimientos y actitudes de las mujeres.

 

Qué decir de la práctica tradicional de la mutilación genital femenina, donde se calcula que 130 millones de niñas y mujeres están mutiladas en aras de la tradición. Se compara la circuncisión masculina con la femenina cuando las consecuencias son totalmente diferentes: sufrimiento y enfermedades innecesarias, secuelas crónicas y dolor permanente para, entre otras razones, controlar la sexualidad de las mujeres.

 

Imposible olvidar a miles de mujeres asesinadas o desaparecidas en México y Guatemala, los llamados feminicidios. Mujeres que son asesinadas por su condición de mujer y que coarta la libertad de movimientos del resto de mujeres por miedo a ser asesinadas.

 

Debemos visibilizar y recordar a los millones de mujeres violadas en múltiples conflictos bélicos convertidas en una herramienta más de las guerras; al humillar y debilitar al enemigo violando masivamente a las mujeres o al exterminar una raza o etnia matando a hombres y preñando a las mujeres.

 

Podríamos continuar denunciando la vulneración de derechos humanos y barbaries que el género masculino, dentro del sistema patriarcal, utiliza contra las mujeres al considerarse superior y en su afán de posesión y control de los cuerpos, sexualidad, movimientos y libertad de las mujeres como si de su pertenencia se tratara.

 

Sin embargo, hoy 25 de noviembre, podemos alegrarnos del esfuerzo que algunos hombres realizan por denunciar esta violencia, y debemos celebrar el arduo y continuado trabajo que las mujeres organizadas, aún a riesgo de perder la vida, vienen desarrollando en su localidad y a nivel global por sus derechos, por la erradicación de la violencia y para lograr un cambio de los valores patriarcales en la sociedad.