«Aquel que crea que un crecimiento exponencial puede continuar hasta el infinito en un mundo finito es un loco, o bien un economista.»

Kenneth Boulding (Economista 1910-1993)

¿Te consideras por tanto un loco o eres economista?

Con esta pregunta un poco provocativa abrimos nuestra nueva publicación sobre el Decrecimiento Económico, y es que no hay vida humana, no hay economía, no hay tecnología, no hay absolutamente nada que no se sostenga en la naturaleza. Y la naturaleza de la que dependemos tiene una característica central y es que tiene límites físicos:

  • Aquello que llamamos no renovable existe en una cantidad determinada y por lo tanto solo puede ser usado hasta que se agota, por ejemplo, el petroleo o el coltán
  • Aquello que llamamos renovable, por ejemplo, el ciclo del agua, sí se renueva pero si se usa a una velocidad mucho mayor de su tasa de regeneración natural también podemos toparnos sus límites físicos.
  • Otro límite físico son los residuos. Se dan unos procesos bioquímicos que degradan los residuos generados, pero si producimos residuos a una velocidad superior que dichos procesos, los residuos no pueden ser absorbidos, permanecen en el aire, en el agua, en la atmósfera sin poder ser degradados y por tanto hablamos de contaminación, que tiene graves efectos en nuestra salud y en la de otros seres vivos.

La vida humana está sujeta a esos límites físicos…Sin embargo el sistema económico predominante en la actualidad, el capitalismo, funciona como si no existieran esos límites, necesita crecer constantemente y por tanto consumir cada vez más y más recursos para sostenerse. Recursos que, como decimos, no son infinitos…

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