Ya estamos de regreso en Euskal Herria y os contamos a continuación lo que pudimos vivir en la segunda parte del viaje a Guatemala que ya hemos finalizado.

El 4º día continuamos el intercambio con la compañeras de Mujeres de Afedes y el Consejo Nacional de Tejedoras – Movimiento Nacional de Tejedoras Ruchajixik ri qana’ojbäl . Ellas nos transmitieron que respondían al consumismo con autoconsumo; prooduciendo sus propios alimentos , elaborando su propia ropa y recuperando sus saberes. Al fin y al cabo no se puede hacer frente al capitalismo con los mismos principios del capitalismo, que no está diseñado para los pueblos indígenas.

 

El 5ºdía nos desplazamos a a Cobán en Alta Verapaz y pudimos conocer el centro de formación de ASECSA. Nos contaron que entienden que la salud es también la defensa del territorio. En este sentido subrayaban que la lucha no debe ser individual, debe ser colectiva porque se puede eliminar a una persona pero no se puede eliminar a toda una colectiva. Denunciaban que, el estado de Guatemala es un estado fallido porque sus leyes solo sirven a las grandes empresas pero no sirven para el pueblo. Concretamente, Florentino Pérez es el mayor accionista de Renace, un gran proyecto hidroeléctrico que está generando desplazamiento y criminalización de los pueblos.

Al día siguiente de la mano de ASECSA visitamos la comunidad Seconon, en la que hay un grupo de ahorro de 38 mujeres que se reúnen cada semana para poner en común sus ahorros y realizar pequeños préstamos entre ellas. Pese a que la única garantía que se les pide es su palabra todas han devuelto siempre el préstamo en plazo.

La mayoría de estas personas no pueden acceder a préstamos bancarios y de esta manera demuestran la potencia de organizarse en comunidad y que hay alternativas al sistema financiero.

También nos mostraron la parcela de doña Rus, mujer indígena que tras 2 años de capacitación con ASECSA en soberanía alimentaria ha puesto en práctica lo aprendido en su huerto diversificado y ecológico.

Son ejemplos de resistencia de los que tenemos mucho que aprender.

El viernes 5 de julio asistimos a una asamblea de representantes de comunidades en resistencia en la defensa de su territorio frente a proyecto hidroeléctrico. Ellas y ellos reivindican que la tierra es de quien la trabaja y de quien la cuida, “no necesitamos dinero necesitamos la tierra, el dinero nubla la vista pero el dinero se acaba mientras que la tierra nos va a durar siempre que la cuidemos.”, nos decían.

Denunciaban la presencia de minerías, represas, plantaciones palma…y que “el estado existe cuando hay que reprimir, solo existe para defender a la empresa, no al pueblo”. En el mismo sentido dejaban claro que “ellos no tienen tierras solo tienen el poder para dominarnos, nosotros somos hijos de la tierra, ellos son usurpadores”

Respecto al empoderamiento de las mujeres mayas recordaban que no solo debe ser en la casa sino también fuera de ella y en derechos humanos. Ellas tienen el derecho a saber y hacer lo que ellos hacen y juntos y juntas resistir.

Por último nos decían saber que en otros países hay luchas y esperan poder conectar con ellas.

El sábado 6 de julio pudimos visitar en la cárcel a Bernardo Caal, líder de la comunidad indígena del departamento de Alta Verapaz que, junto con su comunidad, se opuso a la concesión de licencias a las centrales hidroeléctricas Oxec y Oxec II. La construcción de estas represas comenzó sin informar y consultar lo suficiente a las comunidades circundantes y amenaza su libre acceso al río. En enero de 2018, después de una larga campaña de intimidación y difamación, Bernardo Caal fue arrestado y detenido. El 9 de noviembre, finalmente fue sentenciado a siete años y cuatro meses de prisión, supuestamente por “arrestos ilegales” y “robo violento”.

Con esta visita, queremos mostrar nuestro apoyo a Bernardo, al pueblo Q’eqchi en su lucha y reivindicar la dignidad y la defensa de los derechos de los pueblos indígenas.

El domingo ya dimos por finalizado el viaje y emprendimos el regreso a Euskal Herria

Todavía emocionadas por lo que hemos vivido, queremos dar las gracias a todas las personas, colectivos y asociaciones que han hecho de este viaje una experiencia que jamás olvidaremos y que nos ha permitido emocionarnos, identificarnos y aprender de todas las luchas que hemos podido conocer en Guatemala. ¡¡Un fuerte a abrazo a todas y nos seguimos viendo en el camino!!

Y estad atentas porque pronto tendremos un pequeño documental donde podéis conocer de cerca todo lo vivido y conocido en el viaje…