Día por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe

Este drama humano, de salud pública y de trasgresión de derechos constituido por el aborto inseguro determinó en 1990 que las mujeres del V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe decidieran establecer el 28 de septiembre como el Día por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe, para afirmar la reivindicación histórica de las mujeres por la libertad reproductiva y por el control del propio cuerpo. Desde entonces más organizaciones de mujeres se han sumado a la campaña de presión para demandar la despenalización del aborto en esta región. Hoy suman más de 600.

La penalización del aborto atenta contra el goce de una serie de derechos humanos y ciudadanos de las mujeres, entre otros: el derecho a la vida; el derecho a la libertad y seguridad personales; el derecho a la salud; el derecho a la igualdad y a la no discriminación; el derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión; el derecho a controlar su propia fecundidad; el derecho a contar con servicios de salud reproductiva y el acceso al aborto seguro para responder a sus necesidades de salud; el derecho a los beneficios del progreso científico, etc.

Muchos de estos derechos están consagrados en la Declaración Universal.

En Nicaragua este año también se celebra este día, y con una necesidad aún mas urgente si cabe que otros años. El 26 de octubre del 2006 la Asamblea Nacional legislativa aprobó una ley anulatoria del artículo 165 del Código Penal de 1893, que establecía el Aborto Terapéutico como figura legal. Por tanto, quienes incurran en él podrán ser castigados con 4 a 8 años de prisión. La decisión se adoptó en medio de una agitada campaña para las elecciones presidenciales del 5 de noviembre.

Desde hace más de 100 años se permitía el aborto terapéutico en Nicaragua, que contempla los casos “de riesgo para la vida de la madre, daños irreversibles al embrión o feto, o cuando el embarazo es fruto de una violación o incesto”.

Para la OMS, el aborto terapéutico debe estar autorizado por las legislaciones de los países con el fin de evitar miles de muertes anualmente. De los 193 países que conforman las Naciones Unidas, el 97% permiten el aborto terapéutico para salvar la vida de las mujeres. Sólo El Salvador, Chile, El Vaticano y Nicaragua lo penalizan. Este dato demuestra claramente que el acceso al aborto terapéutico es un principio universalmente aceptado que transciende diferencias culturales, credos religiosos e ideologías políticas. El aborto terapéutico es considerado internacionalmente como un servicio de salud especializado cuya finalidad es salvar la vida de las mujeres.

En el mundo existen distintos niveles de penalización del aborto, pero está demostrado que la existencia de más o menos abortos no está en relación a la penalización, pues hay países en que la interrupción del embarazo es totalmente permitida y sin embargo los abortos son una mínima proporción.

La OMS ha determinado que la multiplicación del aborto está asociada directamente a la falta de educación sexual, al poco o nulo acceso a anticonceptivos, al déficit de una paternidad responsable y a las deficiencias en la atención a la salud integral.

Condenamos la decisión tomada por el Estado nicaragüense, no sólo porque supone la vulneración de los derechos humanos más básicos, así como del principio constitucional laico del país, sino también por no haber tenido en cuenta las opiniones y criterios técnicos de especialistas (profesionales de la medicina) ni de las principales afectadas (las mujeres), condenando de esta forma a la muerte a muchas mujeres y a dilemas éticos a profesionales de la medicina.

Condenamos también el no tener en cuenta la realidad alarmante de muchas mujeres nicaragüenses. El 27% de todas las adolescentes del país o están embarazadas o ya han sido madres. Entre las víctimas de mortalidad materna, el 30% tiene menos de 19 años. Casi una tercera parte de los niños y niñas que nacen en el país nacen de niñas de entre 11 y 15 años. Por no hablar de la lacra social de los abusos sexuales y el incesto, responsables de la gran mayoría de estos embarazos.

Apoyamos la lucha del movimiento feminista y de organizaciones de mujeres, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, la Sociedad de Ginecología y Obstetricia, la Universidad Nacional, Sociedades médicas y Organismos que trabajan por la niñez y por la salud de las mujeres, quienes siguen denunciando y trabajando por la reincorporación del derecho al aborto terapéutico.

Y estamos a favor de un debate amplio sobre el aborto, sacándolo del espacio sórdido al que se le ha querido confinar, siendo conscientes de que se trata de un tema delicado y en el que se cruzan múltiples factores y diversidad de opiniones: derechos de la madre, derechos del padre, maternidad, paternidad, responsabilidad, reproducción, sexualidad, abuso sexual, violación, métodos anticonceptivos, creencias religiosas, conciencia, moral, asesinato, vida, muerte, libertad, derechos del no nacido, calidad de vida, culpabilización, estigmatización, pecado, destino natural de la mujer, resignación, opción, …

Porque “para poder elegir hay que tener alternativas”.

Edurne Bengoetxea
Mugarik Gabe, ONGD
44.152.706-C


En Noviembre el Cine Social es Protagonista

 En Noviembre seguimos con las Muestras de Cine Social en distintos pueblos de Bizkaia, Araba y Gipuzkoa. Este año en Bizkaia y Gipuzkoa tendremos una muestra dedicada a Cuba, mediante trabajos traídos desde la isla. Nos adentraran en distintas visiones que intentan mostrarnos la verdadera Cuba. Por otra parte en Araba, tendremos la oportunidad de descubrir la mirada de los distintos Pueblos Indígenas, con trabajos traídos del VIII. Festival Internacional de Cine y Video de los Pueblos Indígenas realizado en Oaxaca, México.

Entra en nuestra AGENDA  e informate que Muestra tienes mas cerca!!

 


Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas. Nunca más el mundo sin los Pueblos Indígenas.

Al hilo de los procesos en los últimos años respecto a la llamada “guerra contra el terrorismo” que han traído una paulatina reducción del ejercicio de los derechos humanos, además de declaraciones de guerra unilaterales (Irak), no atraviesa este organismo internacional precisamente uno de sus momentos de mayor fortaleza. Sin embargo, la declaración recién aprobada, aunque no tiene un carácter vinculante para los estados, tiene toda su legitimidad en la fuerza moral que supone y en que proporciona principios y derechos a la labor de organizaciones, instituciones y sistemas de protección de los derechos humanos, yendo dirigida a esos propios estados. Por lo tanto, establece y reconoce una nueva relación entre los estados y los pueblos indígenas, basada en el respeto de los derechos individuales y colectivos, así en la convivencia pacífica.

Como señalábamos al principio, el proceso ha sido arduo teniendo sus inicios en el año 1982. Desde entonces, los pueblos indígenas han tomado parte del mismo, en el sentimiento de que, si bien los derechos indígenas no son negociables por su carácter de inalienables, era importante establecer un marco internacional sobre esos derechos que deben de respetar y cumplir los estados. La forma de aprobación de esta declaración retrata, una vez más, las actitudes de algunos países con respecto a los derechos humanos. Podría haberse aprobado por consenso, pero éste no ha sido posible y al final han sido 143 votos a favor, 11 abstenciones y 4 votos en contra. Estos últimos, reflejando la postura de Nueva Zelanda, Australia, Canadá y los EE.UU. Los pueblos indígenas son sabedores de que el abrumador respaldo no supondrá automáticamente el respecto e implementación de los derechos reconocidos, pero son también conscientes del importante paso dado y de lo que supone la oposición frontal de los países que han votado abiertamente en contra de ese reconocimiento.

La Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas, en un análisis inmediato, destaca varias cuestiones. De una parte, el importante trabajo llevado adelante en estos largos años de presión y negociación política, lo que supone una admitida interlocución política,  de los pueblos indígenas como sujetos activos en la defensa de sus derechos. Y todo ello en unas evidentes condiciones de desigualdad de medios, principalmente económicos y de comunicación, para un colectivo que representa a unos 5000 pueblos en el mundo, frente a las maquinarias negociadores de los estados. Nunca más el mundo, sin los pueblos indígenas como protagonistas de su presente y su futuro.

Por otra parte, pese al último proceso negociador y de las modificaciones introducidas en la declaración final, hay una evidente satisfacción, dado que han quedado establecidas, en los 46 artículos de que consta el documento, suficientes garantías para la preservación de los derechos colectivos fundamentales de estos pueblos. Precisamente, esos derechos colectivos, suponen una destacada victoria del movimiento indígena, ya que han sido estos pueblos quienes han introducido en el debate internacional ese concepto de colectividad, parejo al reconocimiento de derechos individuales que suponen la mayoría de los instrumentos internacionales que rigen el sistema de los derechos humanos. Todavía hoy muchos siguen negando la existencia de los derechos colectivos y solamente admiten, en una concepción occidental, la de los derechos humanos individuales.

Hacer una pormenorizada relación de los derechos reconocidos excedería el espacio de este urgente escrito, por lo que únicamente destacamos algunos de ellos. Hasta ahora, muchos pactos internacionales reconocían el derecho a la consulta (en demasiadas ocasiones manipulado) para los pueblos indígenas, ahora se establece el consentimiento libre, previo e informado como un derecho permanente en todos aquellos proyectos que afecten a sus tierras, territorios y recursos. Establece, igualmente la obligación de los estados de tener como interlocutores en las consultas a las instituciones representativas, elegidas según procedimientos propios, antes de adoptar y aplicar medidas legislativas y administrativas que los afecten, a fin de conseguir ese consentimiento.

Los pueblos indígenas tienen el derecho a la posesión, utilización, desarrollo y control de sus tierras, territorios y recursos, incluyendo en su aplicación los sistemas de propiedad tradicional de cada pueblo y los estados deben de asegurar el reconocimiento y protección jurídica de los mismos. Esto garantizaría el ejercicio de un derecho permanentemente negado cual es el de establecer los modelos propios de desarrollo, definiendo sus prioridades y estrategias, a fin de garantizar su existencia política, social y económica.

Sin duda el derecho más controvertido en todo el proceso de discusión es aquel que se refiere a la libre determinación. Ésta, aunque con alguna limitante, queda ahora reconocida y supone uno de los mayores avances para los pueblos indígenas. El art. 3 reconoce literalmente “el derecho a la libre determinación. En virtud de ese derecho determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural”.

Se protegen igualmente otros derechos, como es la propiedad intelectual colectiva sobre sus conocimientos tradicionales; el derecho a establecer sus propios sistemas de salud y de educación, a sus medios de información, a la conservación y protección del medio ambiente, y a la identidad propia y por ellos definida.

Por último, la Declaración reconoce que lo establecido por la misma no son sino las normas mínimas para la supervivencia, la dignidad y el bienestar de los pueblos indígenas, por lo que se puede decir, hay un reconocimiento implícito de que todavía resta un camino por delante que estos pueblos están dispuestos a continuar y la comunidad internacional debe respaldar.

Art. 44. “Todos los derechos y las libertades reconocidos en la presente Declaración se garantizan por igual al hombre y a la mujer indígena”. 

Jesus González Pazos
Miembro de Mugarik Gabe
(07/09/14)    


Elecciones 2007 en Guatemala: la izquierda postergada y necesaria

ANDRÉS CABANAS  03/09/2007
(Representante de Mugarik Gabe en Guatemala)

(Elecciones Guatemala 2007.doc)          (Candidaturas Indígenas.doc)

La candidatura presidencial de Rigoberta Menchú, importante en cuanto a la modernización del sistema electoral y de partidos [1], presenta como aspecto negativo la debilidad de su propuesta programática, que no logra enfrentar los grandes problemas estructurales. “El espacio en el que Rigoberta se mueve es estrecho y la puerta es angosta. Rigoberta no quiere parecer de izquierda. No escogió competir con la URNG, en el partido de la antigua guerrilla, calculando que eso la hubiera “quemado”. Hoy, Rigoberta no aparece liderando agendas radicales”, afirma el antropólogo Ricardo Falla [2].

Los espacios simbólicos de participación se amplían, lo cual es positivo y fruto de las luchas populares de muchos años. Pero el debate político es restringido y continúa estancado. El racismo, la exclusión de indígenas y mujeres, la refundación de un Estado secuestrado por “los corruptos, militares, las élites y el neoliberalismo” [3] y la construcción de una Guatemala plurinacional, no han sido tomados en cuenta en esta campaña.

Lejos de aggiornizarse y volverse incluyentes, los programas electorales se han tornado más conservadores: fórmulas de mano dura para la seguridad; unánime rechazo a la introducción de nuevos impuestos, a pesar de que la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (TLC) y el fin de la vigencia del IETAP, Impuesto Extraordinario y Temporal de Apoyo a los Acuerdos de Paz, provocarán a partir de 2008 una caída de la recaudación; ausencia dramática de los Acuerdos de Paz en los discursos de los candidatos.
¿Dónde está la izquierda política?

No es todavía el momento de las izquierdas. Se anticipa un dominio prácticamente impune de las grandes corporaciones económicas y sus operadores políticos en las votaciones del 9 de septiembre. Se anuncia la desaparición de los partidos Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, URNG-Maíz y Alianza Nueva Nación, y poco más del 5% de votos para Encuentro por Guatemala-Winaq. La izquierda no influirá significativamente en el próximo Congreso.

Sin embargo, y sin pretender convertirme en crítico empírico e improvisado de encuestas y percepciones sociales, creo conveniente exponer algunas matizaciones al anterior planteamiento. La primera, la existencia de un voto invisible para la izquierda que no asoma en los estudios de opinión, por la violencia política y su consecuencia, el temor a manifestarse.

En segundo lugar, la posibilidad de un sesgo en la presentación de las encuestas. “URNG-MAÍZ cuenta con estructura política y amplio apoyo, pero su fuerza real se borra cuando los resultados de las encuestas son publicados. Esta “desaparición” del mapa electoral refleja o un muy mal diseño de la encuesta o una decisión de alterar los resultados, que indicaría el sesgo político. Lo mismo ha pasado con fuerzas izquierdistas en el pasado”, afirma Raúl Molina Mejía [4].

En tercer lugar, es importante observar la realidad de manera dinámica: Guatemala no es la misma que en pasados comicios. Desde 2003 se viene produciendo, con altibajos, un nuevo ciclo de luchas sociales, expresado en las movilizaciones indígeno-campesinas y la conformación de la Coordinadora Waqib´Kej en 2003; las luchas contra el TLC en 2004; la resistencia a la minería de metales (consultas comunitarias y luchas en Sololá desde 2005). Paralelamente, se expresan con fuerza actores sociales como las mujeres (campaña Nosotras las mujeres de 2003), los jóvenes (conformación del Bloque Antiimperialista) y la comunidad como actor y sujeto en la lucha por la defensa de los bienes naturales. Posiblemente el impacto de estas luchas no se perciba el 9 de septiembre, salvo en el ámbito local, pero marcará la coyuntura en los próximos años.

En cuarto lugar, la sobredeterminación de lo urbano, lo central y lo ladino (en el número de empadronados, los candidatos y los programas) está impidiendo conocer la opinión siempre discreta de las comunidades rurales e indígenas y dificulta una caracterización objetiva del actual proceso político.
No es todavía el momento de las izquierdas.
Pensar lo contrario implica trasladar mecánica y simplistamente a Guatemala la euforia por los cambios políticos en el Sur; situar en la razón las hipótesis del corazón; y restar importancia a factores internos de la debilidad: prolongada desarticulación, sectorialización y onegeización de las organizaciones populares, desconexión entre liderazgo y la base social y comunitaria, dificultad de aunar luchas populares, indígenas y de mujeres, todo ello sumado a las limitaciones del sistema electoral y de partidos, construido para la continuidad y no para la ruptura.

No obstante, y sin intentar convertirme en apologista de causas aparentemente perdidas, las incipientes pero constantes luchas sociales permiten anticipar que la izquierda no está todavía llamada a gobernar el país, pero tampoco está condenada a la desaparición. Los muertos que otros matan aún gozan de cierta salud.

[1] “Su condición de mujer y de indígena califica esta propuesta como un nuevo momento político de la democracia guatemalteca. Aun más, constituye en si misma, cualquiera que sea su ideología, una ruptura fundamental en la historia de la política electoral. En el pasado fue importante el voto al analfabeto y el voto a la mujer. Con la candidatura de una mujer indígena se cierra ese ciclo y se inaugura otro” afirma Edelberto Torres Rivas en el ensayo “Notas para reflexionar sobre el trabajo político de las izquierdas en 2007”.
[2] “Rigoberta Menchú: ¿estrella fugaz en el cielo electoral?” Ricardo Falla. Envío Nicaragua, julio 2005.
[3] Máximo Ba Tiul, Prensa Libre, 29 de agosto de 2007.
[4] “Tuve la oportunidad de ser uno de los coordinadores de la campaña de 1995 del Frente Democrátio Nueva Guatemala, cuando la izquierda participó luego de décadas de ausencia forzada. A todo lo largo del proceso electoral, no hubo ninguna encuesta publicada que le diera al FDNG ni siquiera el 1% de la intención de voto. Pocas semanas antes de las elecciones, tomamos la decisión de organizar nuestra propia encuesta y encontramos que el 8% de la población demostraba su apoyo hacia nosotros. En la prueba final, el día de las elecciones, el FDNG obtuvo exactamente ese porcentaje y se convirtió en la tercera fuerza política. Según la ciencia de la estadística, la diferencia entre los resultados de las encuestas “oficiales” y los resultados finales no admite explicación, salvo las explicaciones no estadísticas del fenómeno”. Raúl Mejía en “¿Reflejan las encuestas de opinión y los artículos de prensa los resultados más probables de las elecciones a realizarse el 9 de septiembre de 2007?”, www.albedrio.org.

Fuente; Revista Pueblos


I Concurso Internacional Spot Social

 BASES CASTELLANO   BASES EUSKERA    BASES INGLES    BASES  PORTUGUES


PRESENTACIÓN:  (Euskera)  (Ingles) 
     La organización no gubernamental para el desarrollo (ONGD) Mugarik Gabe, con el objetivo de promover una comunicación independiente, plural y diversa frente a una cultura globalizadora y alienante, organiza su primer Concurso Internacional de Spot Publicitarios con temática social: “ZureVision-SocialVision” (tu visión una visión social)

    Este concurso está dirigido a todas las personas y colectivos que quieran promover por medio de anuncios  publicitarios la transformación social.

Temáticas a concurso;
 -Equidad de Género
 -Mujer
 -Interculturalidad
 -Derechos Humanos Individuales y Colectivos
 -Ecología
 -Desarrollo Sostenible
 -Globalización Neoliberal

PREMIOS:

1.- Mejor Spot Publicitario a concurso: 1.000€.

2.- Reconocimiento del público.

       – La obra premiada se subtitulará al Castellano, Euskera e Ingles, dependiendo del idioma original.
       – Todas las obras seleccionadas serán difundidas en el previo de las “Muestras de Cine y Cooperación” organizadas por Mugarik Gabe.

         


AURKEZPENA;
         Mugarik Gabe garapenerako gobernuz kanpoko erakundeak (GGKE), kultura globalizatzaile eta alineatzaileari aurre egingo dion komunikazio independentea, plurala eta anitza bultzatzeko asmoz, gizarte gaiak landuko dituzten Publizitate Spot-en Nazioarteko lehiaketa antolatu du. “ZureVision-SocialVision” (zure ikuspegia ikuspegi soziala)

        Lehiaketa hau publizitate iragarkien bidez gizartea aldatu nahi duten pertsona eta kolektiboei zuzenduta dago.

Lehiaketarako gaiak;
 -Genero berdintasuna
 -Emakumea
 -Kulturartekotasuna
 -Giza eskubide indibidual eta kolektiboak
 -Ekologia
 -Garapen iraunkorra
 -Globalizazio Neoliberala

SARIAK;

1.- Lehiaketako Publizitate Spot onena: 1.000€.

2.- Ikusleen onarpena.

          – Saritutako lanak gazteleraz, euskaraz eta ingelesez azpititulatuko dira, jatorrizko hizkuntzaren arabera.

         – Aukeratutako guztiak Mugarik Gabek antolatutako “Muestras de Cine y Cooperación” delakoan emango dira.

 


PRESENTATION:

The Non-governmental Organization for Sustainable Development (ONGD) Mugarik Gabe, organises “Zure Vision, SocialVision” (“your view, a social view”), the first International Social Advertising Competition with a social range of topics with the aim to promote a different independent way of communication contrasting with popular globalization and alienating cultures.
This competition is addressed to people and groups that have the aim to promote a social transformation  through  commercial advertisements.

Competition themes:

Gender equality
Women
Cross-cultural
Individual and collective human rights
Ecology
Sustainable Development
Neo-liberal Globalization

Awards:

1) Best commercial will win 1.000 euro
2) Public gratification

The winning commercial will be subtitled in Spanish, Basque or English, depending on its original adaptation.

All the selected commercials will be screened during the Cinema Cooperation  Festival organized by Mugarik Gabe in March 2008.

 


Festivalito

MUGARIK GABE en el Festival Internacional de Cine Chico de Canarias

En su sexta edición, el Festival Internacional de Cine Chico de Canarias, que se desarrollará del 23 al 30 de junio con un caracter alternatibo y revindicación social en la Isla de las Palma, contará con la participación del Responsable de Sensibilización y Educación al Desarrollo de Mugarik Gabe, Carlos Vazquez.

Participará como jurado y ponente sobre la experiencia de las XII ediciones de las Muestra de Cine y Cooperación, organizadas por Mugarik Gabe.

El Certamen tomará el pulso al cine digital a través de sus Secciones oficiales e informativas; y retará a una veintena de cineastas a explorar las posibilidades del cine chico en el concurso La Palma Rueda . Pero, además, el Festivalito quiere dedicar su nueva entrega a celebrar un enlace que cuenta con las bendiciones de David Lynch y de Aki Kaurismaki, de John Cassavetes y de Robert Bresson. Ocho días para ver y hacer cine en playas, en cuevas, en selvas, en volcanes…