Tiempos de golpe, tiempos de lucha

Muy malos tiempos para la escritura: Delmer López, “No estamos para análisis de crítica literaria, estamos para elaborar mensajes de respuesta rápida en contra del golpe de Estado…Pienso escribir y montar una obra de teatro, la llevaremos a los escenarios de espacio libre para que Honduras nunca olvide a los traidores” [4] .

Roberto Quesada, novelista anticipadamente exiliado: “El golpe en Honduras puede ser un aviso contra los que piensan en su libertad” [5] .

Pésimos tiempos para el debate político. Las propuestas se simplifican, disfrazan, ocultan, tergiversan: la posibilidad de una reforma constitucional se reduce a la opción de la reelección de Zelaya, por otra parte matemáticamente imposible. Los principios se flexibilizan: lo que es nocivo en un lugar se aplaude en otro (reelección del Presidente Uribe en Colombia), la reforma constitucional es rechazada en Honduras por los mismos sectores que la proponen para Guatemala. La oposición se criminaliza y los criminales alcanzan el poder:
    Los malhechores públicos convertidos en
    héroes
    y en familias pudientes,
    elevados
    sobre grandes pedestales de hierro,
    invisibles,
    imponen a fuego lento la rueda alucinante
    de una moral silbada [6] .

El lenguaje pierde rigor: un Presidente expulsado por la fuerza se convierte en destituido; los golpistas en gobierno interino; el golpe en sí una forma de combatir la “dictadura zelayista”: “Mal precedente el de un gobernante legítimo, derrocado por un golpe espurio, que termina siendo acusado de violar la Constitución y por ese subterfugio es equiparado con el gobierno de los golpistas. Tan defensor como violador de la Constitución es uno como el otro en el esquema de diálogo que se impuso después del golpe” [7] .

Las horas bajas de la democracia
El golpe en Honduras debilita el consenso democrático existente en el país desde 1982 y desde 1984 en el resto de la región [8] . No me refiero al nunca consolidado consenso o apuesta por la democracia real y participativa, la democracia de los colectivos frente a las corporaciones, sino a la limitada democracia formal y representativa vigente (separación de poderes, elección de gobernantes por sufragio directo y universal, carácter no deliberante del Ejército), que también está en riesgo y deja de ser paradigma. Los gobiernos dictatoriales comienzan a volverse políticamente correctos.

El esquema autoritario parece ser la respuesta de las elites en esta etapa caracterizada por: 

•  crisis del capitalismo actualmente existente,  
• minería-agrocombustibles-forestación-agua como nuevo eje de acumulación en la segunda fase del neoliberalismo [9]
•  fortalecimiento de gobiernos progresistas y movimientos sociales,
•  crítica y oposición antineoliberal,
•  propuestas de transformación integral del sistema y la civilización capitalistas.

En este esquema confluyen la dinámica local del golpe (intereses oligárquicos parcialmente amenazados), la regional (cuestionamiento del esquema de dominación en el área centroamericana, especialmente en El Salvador) y la continental, donde el golpe funciona como medio para la redefinición de fuerzas: gobiernos conservadores frente a fuerzas progresistas: “La ruptura institucional en Honduras también reveló que en la región existen cerca de un centenar de hidroeléctricas, ríos represados, proyectos para abrir un canal conector entre los dos océanos y la habilitación de puertos secos. El cierre del círculo coincide precisamente en Honduras con la ola privatizadora de todas las fuentes de energía. Es un volcán activo, donde la política depende de factores internos para conciliar y facilitar las maniobras del capital transnacional interesado en saquear de manera inmisericorde las riquezas de la biodiversidad y recursos naturales estratégicos, y del aval externo por parte de los agentes económicos y militares de los Estados Unidos, otorgado a cambio de inversión, custodia con bases y operativos que legitiman la depredación absoluta de los países del área” [10] . Estos poderosos intereses posibilitan la permanencia de los golpistas y la difícil reversión de sus medidas de hecho.
Malos tiempos pero no tan malos: para los futuros literatos, que sin mayor esfuerzo retratarán, al estilo de los grandes tiranos de novela, esta época nueva de dictadores y gorilas, debiendo procurar apenas que su escritura no desmerezca la esperpéntica fantasía de lo real.
Fecundos, ubérrimos diría Rubén Darío, para los humoristas:

No hubo               y televisión
Golpe                 para retornar
sino la unión         a HOnduras 
del Ejército          al Estado de 
corte, congreso       derecha [11]. 

Tiempos mejores para la visibilización de una problemática y una historia olvidadas: la pobreza, la marginación, la dependencia de los países centroamericanos, sardinas en un mar de uno o varios tiburones, como relató Juan José Arévalo [12] .

En fin, tiempos de polarización, agresión, represión, cierre de espacios, confusión. Por otro lado, de innovación, creatividad, posibilidad de ruptura, reinvención de proyectos utópicos, alianzas y luchas continentales como las estratégicamente generadas a través de Vía Campesina, intentos de reversión de la llamada victoria ideológica del neoliberalismo (caracterizada por la sobrevaloración de lo individual, la negación de lo colectivo y lo público, fundamentalismo, el pragmatismo resignado [13] ). Esto, tras un largo período de democracias insatisfactorias que sucedieron a gobiernos militares y a poderes ejercidos de forma excluyente.

Un antes y un después
Para Emir Sader, América Latina atraviesa una encrucijada: la posibilidad de una restauración neoconservadora o la profundización del ciclo y las luchas antineoliberales. El golpe de Estado en Honduras se inscribe en esta dinámica: anticipa un ciclo de neogolpismo como fórmula para contener dinámicas sociales opositoras y conflictivas. Por ello, plantea la necesidad de demostrar que “los tiempos cambiaron, que los golpes militares serán derrotados por el pueblo organizado” [14] .
Se define un nuevo contexto para un nuevo ciclo de luchas. La respuesta social popular ante el golpe hondureño y los latentes debe, en primer lugar, complejizar las estrategias frente a un poder igualmente complejo [15] . En segundo lugar, vincular dinámicas locales y globales, sin perder la especificidad y las razones internas de cada una de ellas (de forma que la dinámica geopolítica complemente y no condicione la resistencia). En tercer lugar, debe partir de la diversidad de actores, con un esquema de participación horizontal, sin caer en la tentación de la priorización de luchas y la centralización (la oposición a los golpistas vinculada a las demandas de mujeres, comunidades indígenas y urbanas, estudiantes, etc). En cuarto lugar, debe plantear el no retorno a situaciones preexistentes (paz social artificial, consensos construidos sobre el despojo, estancamiento social y parálisis democrática) sino la necesidad de un salto hacia delante, hacia la construcción de sociedades, Estado y poderes nuevos.

Lo anterior es particularmente relevante en el caso de Guatemala, porque modifica el marco político posfirma de la paz y obliga a su redefinición estratégica. Dictaduras formales y democracias de fachada que no generan consensos, o revoluciones sociales.. ¿A qué le apostamos?
 
[1] Declaraciones a prensa electrónica de la interesada.
[2] “ Delitos de lesa cultura”, artículo de Isabel Umaña difundido vía electrónica.
[3] http://arlequinhn.blogspot.com/2009/02/entrevista-helen-umana-el-cancer-no-me.html
[4] Délmer López es escritor, director, actor de teatro, cofundador de la ONG País Poesible.
[5] /www.elperiodico.com.gt/es/20090809/portada/109875/
[6] Roberto Sosa en “Un mundo para todos dividido”, poemas escritos en 1971 como demostración de que en todo momento la vida imita a la literatura.
[7] “Honduras y la ocupación del continente”, Ana Esther Ceceña, en “Golpe de Estado en Honduras, ¿Laboratorio de dictaduras siglo XXI?”, Especial ALAI.
[8] Fecha del fin del ciclo de gobiernos militares en Guatemala.
[9] “Los nuevos modos de dominación los cambios en el modelo neoliberal. Crisis de las viejas formas de dominación y el avance hacia los modelos soja-minería-forestación”. Raúl Zibechi, mayo 2009, mimeo.
[10] “Honduras, factor estratégico que cambió el rumbo de América Latina”, Robinson Salazar Pérez en ALAI, Op. Cit.
[11] Allan McDonald, caricaturista hondureño.
[12] “Fábula del tiburón y las sardinas”, editado por vez primera en 1956.
[13] Término acuñado por el sociólogo nicaragüense Andrés Pérez Baltodano.
[14] “Honduras, antes e despois do golpe”. En Carta Maior, 1 de agosto de 2009.
[15] Definición de Atilio Boron, sociólogo argentino.


Tiempos de golpe, tiempos de lucha

Andrés Cabanas
Veinte de agosto, 54 días de golpe de Estado en Honduras: malos tiempos para la cuarta urna, la democracia y las propuestas de cambio. Malos tiempos para la cultura: Natali Roque Sandoval, directora de la Hemeroteca Nacional, es destituida por “expresar su repudio al golpe y el desconocimiento de la autoridad de facto de la nueva Ministra de Cultura, Iris Castro” [1] . La mencionada Iris Castro, con minúsculas ministra de cultura, condena como subversivas obras fundamentales del acervo literario del país, según relata la escritora Isabel Umaña [2] . Isabel vive en esta coyuntura su tercer exilio: su familia fue expulsada a Guatemala por la dictadura de Tiburcio Carias, en 1944, cuando tenía dos años de edad. La persiguió el terror de Lucas García en la eterna primavera chapina de inicios de los años 80. Hoy es otra vez testigo de la reducción de espacios, de la nueva frontera de la inseguridad política: "Qué suerte puede esperarle ahora en este país a un simple transeúnte de la vida, a un hondureño de a pie, si el Presidente de la República fue sacado a tiros de su casa no por violar la ley, como afirman los fariseos, los leguleyos y los lacayos, sino por oponerse al negocio de las térmicas, a la venta de armas –en violación de la constitución- por sociedades civiles a las fuerzas armadas. Por oponerse y cortar las compras sin licitación que hacían a las droguerías de los golpistas los gobiernos anteriores para abastecer los hospitales públicos” [3] . Los golpes de Estado visibilizan lo peor de las sociedades: intolerancia, verticalismo, arbitrariedad, violencia…

Muy malos tiempos para la escritura: Delmer López, “No estamos para análisis de crítica literaria, estamos para elaborar mensajes de respuesta rápida en contra del golpe de Estado…Pienso escribir y montar una obra de teatro, la llevaremos a los escenarios de espacio libre para que Honduras nunca olvide a los traidores” [4] .

Roberto Quesada, novelista anticipadamente exiliado: “El golpe en Honduras puede ser un aviso contra los que piensan en su libertad” [5] .

Pésimos tiempos para el debate político. Las propuestas se simplifican, disfrazan, ocultan, tergiversan: la posibilidad de una reforma constitucional se reduce a la opción de la reelección de Zelaya, por otra parte matemáticamente imposible. Los principios se flexibilizan: lo que es nocivo en un lugar se aplaude en otro (reelección del Presidente Uribe en Colombia), la reforma constitucional es rechazada en Honduras por los mismos sectores que la proponen para Guatemala. La oposición se criminaliza y los criminales alcanzan el poder:
    Los malhechores públicos convertidos en
    héroes
    y en familias pudientes,
    elevados
    sobre grandes pedestales de hierro,
    invisibles,
    imponen a fuego lento la rueda alucinante
    de una moral silbada [6] .

El lenguaje pierde rigor: un Presidente expulsado por la fuerza se convierte en destituido; los golpistas en gobierno interino; el golpe en sí una forma de combatir la “dictadura zelayista”: “Mal precedente el de un gobernante legítimo, derrocado por un golpe espurio, que termina siendo acusado de violar la Constitución y por ese subterfugio es equiparado con el gobierno de los golpistas. Tan defensor como violador de la Constitución es uno como el otro en el esquema de diálogo que se impuso después del golpe” [7] .

Las horas bajas de la democracia
El golpe en Honduras debilita el consenso democrático existente en el país desde 1982 y desde 1984 en el resto de la región [8] . No me refiero al nunca consolidado consenso o apuesta por la democracia real y participativa, la democracia de los colectivos frente a las corporaciones, sino a la limitada democracia formal y representativa vigente (separación de poderes, elección de gobernantes por sufragio directo y universal, carácter no deliberante del Ejército), que también está en riesgo y deja de ser paradigma. Los gobiernos dictatoriales comienzan a volverse políticamente correctos.

El esquema autoritario parece ser la respuesta de las elites en esta etapa caracterizada por: 

•  crisis del capitalismo actualmente existente,  
• minería-agrocombustibles-forestación-agua como nuevo eje de acumulación en la segunda fase del neoliberalismo [9]
•  fortalecimiento de gobiernos progresistas y movimientos sociales,
•  crítica y oposición antineoliberal,
•  propuestas de transformación integral del sistema y la civilización capitalistas.

En este esquema confluyen la dinámica local del golpe (intereses oligárquicos parcialmente amenazados), la regional (cuestionamiento del esquema de dominación en el área centroamericana, especialmente en El Salvador) y la continental, donde el golpe funciona como medio para la redefinición de fuerzas: gobiernos conservadores frente a fuerzas progresistas: “La ruptura institucional en Honduras también reveló que en la región existen cerca de un centenar de hidroeléctricas, ríos represados, proyectos para abrir un canal conector entre los dos océanos y la habilitación de puertos secos. El cierre del círculo coincide precisamente en Honduras con la ola privatizadora de todas las fuentes de energía. Es un volcán activo, donde la política depende de factores internos para conciliar y facilitar las maniobras del capital transnacional interesado en saquear de manera inmisericorde las riquezas de la biodiversidad y recursos naturales estratégicos, y del aval externo por parte de los agentes económicos y militares de los Estados Unidos, otorgado a cambio de inversión, custodia con bases y operativos que legitiman la depredación absoluta de los países del área” [10] . Estos poderosos intereses posibilitan la permanencia de los golpistas y la difícil reversión de sus medidas de hecho.
Malos tiempos pero no tan malos: para los futuros literatos, que sin mayor esfuerzo retratarán, al estilo de los grandes tiranos de novela, esta época nueva de dictadores y gorilas, debiendo procurar apenas que su escritura no desmerezca la esperpéntica fantasía de lo real.
Fecundos, ubérrimos diría Rubén Darío, para los humoristas:

No hubo               y televisión
Golpe                 para retornar
sino la unión         a HOnduras 
del Ejército          al Estado de 
corte, congreso       derecha [11]. 

Tiempos mejores para la visibilización de una problemática y una historia olvidadas: la pobreza, la marginación, la dependencia de los países centroamericanos, sardinas en un mar de uno o varios tiburones, como relató Juan José Arévalo [12] .

En fin, tiempos de polarización, agresión, represión, cierre de espacios, confusión. Por otro lado, de innovación, creatividad, posibilidad de ruptura, reinvención de proyectos utópicos, alianzas y luchas continentales como las estratégicamente generadas a través de Vía Campesina, intentos de reversión de la llamada victoria ideológica del neoliberalismo (caracterizada por la sobrevaloración de lo individual, la negación de lo colectivo y lo público, fundamentalismo, el pragmatismo resignado [13] ). Esto, tras un largo período de democracias insatisfactorias que sucedieron a gobiernos militares y a poderes ejercidos de forma excluyente.

Un antes y un después
Para Emir Sader, América Latina atraviesa una encrucijada: la posibilidad de una restauración neoconservadora o la profundización del ciclo y las luchas antineoliberales. El golpe de Estado en Honduras se inscribe en esta dinámica: anticipa un ciclo de neogolpismo como fórmula para contener dinámicas sociales opositoras y conflictivas. Por ello, plantea la necesidad de demostrar que “los tiempos cambiaron, que los golpes militares serán derrotados por el pueblo organizado” [14] .
Se define un nuevo contexto para un nuevo ciclo de luchas. La respuesta social popular ante el golpe hondureño y los latentes debe, en primer lugar, complejizar las estrategias frente a un poder igualmente complejo [15] . En segundo lugar, vincular dinámicas locales y globales, sin perder la especificidad y las razones internas de cada una de ellas (de forma que la dinámica geopolítica complemente y no condicione la resistencia). En tercer lugar, debe partir de la diversidad de actores, con un esquema de participación horizontal, sin caer en la tentación de la priorización de luchas y la centralización (la oposición a los golpistas vinculada a las demandas de mujeres, comunidades indígenas y urbanas, estudiantes, etc). En cuarto lugar, debe plantear el no retorno a situaciones preexistentes (paz social artificial, consensos construidos sobre el despojo, estancamiento social y parálisis democrática) sino la necesidad de un salto hacia delante, hacia la construcción de sociedades, Estado y poderes nuevos.

Lo anterior es particularmente relevante en el caso de Guatemala, porque modifica el marco político posfirma de la paz y obliga a su redefinición estratégica. Dictaduras formales y democracias de fachada que no generan consensos, o revoluciones sociales.. ¿A qué le apostamos?
 
[1] Declaraciones a prensa electrónica de la interesada.
[2] “ Delitos de lesa cultura”, artículo de Isabel Umaña difundido vía electrónica.
[3] http://arlequinhn.blogspot.com/2009/02/entrevista-helen-umana-el-cancer-no-me.html
[4] Délmer López es escritor, director, actor de teatro, cofundador de la ONG País Poesible.
[5] /www.elperiodico.com.gt/es/20090809/portada/109875/
[6] Roberto Sosa en “Un mundo para todos dividido”, poemas escritos en 1971 como demostración de que en todo momento la vida imita a la literatura.
[7] “Honduras y la ocupación del continente”, Ana Esther Ceceña, en “Golpe de Estado en Honduras, ¿Laboratorio de dictaduras siglo XXI?”, Especial ALAI.
[8] Fecha del fin del ciclo de gobiernos militares en Guatemala.
[9] “Los nuevos modos de dominación los cambios en el modelo neoliberal. Crisis de las viejas formas de dominación y el avance hacia los modelos soja-minería-forestación”. Raúl Zibechi, mayo 2009, mimeo.
[10] “Honduras, factor estratégico que cambió el rumbo de América Latina”, Robinson Salazar Pérez en ALAI, Op. Cit.
[11] Allan McDonald, caricaturista hondureño.
[12] “Fábula del tiburón y las sardinas”, editado por vez primera en 1956.
[13] Término acuñado por el sociólogo nicaragüense Andrés Pérez Baltodano.
[14] “Honduras, antes e despois do golpe”. En Carta Maior, 1 de agosto de 2009.
[15] Definición de Atilio Boron, sociólogo argentino.

 


Continúa el Golpe de Estado en Honduras

Contacto: alba@movimientos.org mailto:alba@movimientos.org
http://movimientos.org/noalca/albasi/

Tiempos de golpe, tiempos de lucha
Andrés Cabanas

Más información:

En este link encontrarás una selección de artículos de ALAI sobre la situación en el país: http://alainet.org/active/view_docs.php3?overview=paises&sub=Honduras

Aquí un artículo y una entrevista centradas en la participación de las mujeres en la resistencia:

– Observatorio Feminista en Tegucigalpa para dar acompañamiento a las Feministas en Resistencia: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=90499

– Entrevista con Bertha Cáceres, dirigente de COPINH y Frente Nacional Contra el Golpe de Estado: http://alainet.org/active/32556&lang=es


Comunicado de organizaciones sociales en relación con los acontecimientos en Perú

Ante las nuevas peticiones de asilo político de otros dos dirigentes de la Asociación Interétnica para el Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) que vienen a sumarse a la situación de su Presidente -asilado político en Nicaragua-, así como las órdenes de detención y procesamiento judicial que el Gobierno ha activado mediante denuncias del ministerio fiscal, denunciamos el hostigamiento y la persecución de los indígenas ante el legítimo reclamo de ejercer sus derechos individuales y colectivos. Todo esto supone el irrespeto más absoluto de las bases para el diálogo político y demuestra que el Gobierno no tiene una verdadera intención de establecer un cauce legítimo para la resolución de los problemas.

En relación con los sucesos de Bagua recordamos que, tanto el Relator especial de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos y libertades fundamentales de los indígenas como la misión de la FIDH (Federación Internacional de Derechos Humanos), han recomendado la urgente necesidad de una investigación de los hechos por parte de una comisión. El objetivo del informe elaborado por la Defensoría del Pueblo era la realización de un seguimiento de la situación humanitaria en la zona y no puede considerarse, como la propia Defensoría ha subrayado, una investigación de lo ocurrido. Urgimos al gobierno de Perú a cumplir las recomendaciones de los organismos de derechos humanos y conformar de inmediato la comisión, con una composición que garantice la completa objetividad e imparcialidad en el esclarecimiento de los hechos. Recomendamos que se incluya en la comisión a representantes de organismos internacionales de derechos humanos con experiencia relevante y representantes de los pueblos indígenas.

Subrayamos que sin que tal investigación haya concluido, no pueden establecerse conclusiones sobre lo sucedido en Bagua, por lo que denunciamos la presentación de versiones sesgadas y juicios paralelos que tanto el gobierno como medios de comunicación del Perú están realizando. Recordamos la existencia de numerosos detenidos en relación con los hechos que difícilmente pueden tener un juicio justo y con garantías sin que se haya realizado una investigación imparcial y creíble.

Recordamos que las causas últimas del conflicto en Perú, se encuentran en la defensa de los derechos sobre el territorio y los recursos naturales de los pueblos indígenas, reconocidos en el derecho internacional, frente a las políticas del ejecutivo peruano para la entrega a las multinacionales extractivas de dichos territorios. La Defensoría del Pueblo del Perú ha subrayado la existencia de un factor estructural que desaconseja el inicio de actividades extractivas en territorios indígenas debido a la falta de controles para vigilar y prevenir la contaminación ambiental. Hasta el propio Banco Mundial ha llegado a afirmar que “la voluntad política aún sigue siendo muy débil para atender la problemática ambiental minera y resolver la contradicción que se percibe entre promover y regular la actividad minera”, mandatos compartidos por el Ministerio de Energía y Minas.

Por último subrayamos la necesidad de que toda la comunidad internacional inste al Estado peruano a aplicar las diferentes recomendaciones y observaciones relativas a los derechos de los pueblos indígenas emitidas por diversos organismos del Sistema Universal de Protección de los Derechos Humanos, en especial las de la Organización Internacional del Trabajo en relación con la aplicación del Convenio 169, las planteadas por el Relator Especial en su visita y las comunicaciones enviadas por el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas. Consideramos que, hasta el momento, todas estas recomendaciones han sido desoídas.

 

Organizaciones firmantes:

ACSUD – Las Segovias del País Valencià
Almáciga Grupo de Trabajo Intercultural
alterNativa Intercambio con Pueblos Indígenas
Mugarik Gabe

Adhesiones:

Acció dels Cristians per l'Abolició de la Tortura
ACSUR Las Segovias, Estado español
Alter Nativas
AMA – Asociacion Indigena del Perú
Amics de Palanques
Área de Estudios en Educación Aborigen, Universidad Nacional de Luján, Argentina
Asian Indigenous Women's Network
Asociación ARTEGALIA
Asociación Nuevos Colectivos de Catalunya
Asociación Winay, Peru
Asociación de Codesarrollo Wiñay, Barcelona
Associació Catalana d' Enginyeria Sense Fronteres
Associació Cristiana de Gais i Lesbianes de Catalunya
BUNDjugend Baden-Württemberg, Alemania
Campaña de Afectados por RepsolYPF
CIC – Batá
CIEMEN
CEDSALA – Centre de Documentació i Solidaritat amb Amèrica Llatina i Àfrica, País Valencià
Centro de Estudios Amazónicos
Col·lectiu Auntònom de Treballadors y Treballadores, País Valencià
Col·lectiu Maloka
Col·lectiu zapatista "El Caragol", València
Comitè de Solidaritat amb els Pobles d'Amèrica, Menorca
Comité Regional de Vigilancia en Salud Junin
Comunidad Nativa Mariscal Caceres
Consell local de la Joventut d'Ontinyent
DESOS Opció Solidària
Entrepueblos/Entrepobles/ Entrepobos/ Herriarte
Ecologistes en Acció, València
Emisora cultural ARTEGALIA RADIO
Espacio colectivo Alfar, Argentina
Esquerra Unida del País Valencià
Federació Catalana d'ONG pels Drets Humans
Forosalud Junin
Fundación Alianza
Fundació PROIDE
Fundación Tebtebba, Filipinas
InteRed Catalunya
Intersindical Valenciana
IPES Elkartea, Navarra
La Lliga dels Drets dels Pobles
La maldición de Malinche de Ràdio Klara
Mejora – Economía Solidaria
Marxa Mundial de Dones de Catalunya
Observatorio de Multinacionales en América Latina – Paz con Dignidad
ONGD Túpay, País Valencià
Plataforma Q'atary Perú
Portal Amazonia Mágica
Programa de Formación de Maestros Bilingües de la Amazonía Peruana de AIDESEP
Red Ambiental Loretana, Peru
Revolta Global-Esquerra Anticapitalista
Sodepau del País Valencià
SOLIVE
València Solidària – Pau Ara
Xarxa de l'Observatori del Deute en la Globalització


Género y Cooperación: sin excusas

No es excepcional el caso del Estado Español donde siguen existiendo ocupaciones claramente feminizadas y discriminación salarial. Así mismo el debate actual de la Ley del aborto, refleja las contradicciones y resistencias políticas y sociales ante este tema clave para la garantía de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres (en los últimos 20 años se ha dado un incremento del 506% en las interrupciones voluntarias del embarazo). En los procesos de toma de decisiones la presencia de mujeres sigue siendo muy reducida en altas instancias de “poder económico” (6,5% en los Consejos de Administración del IBEX-35). Sin olvidar en este rápido análisis la violencia de género, con 561 mujeres asesinadas entre 1999 y 2007 por sus parejas o ex parejas.

Desde el movimiento feminista se han realizado claros análisis que apuntan a causas globales, el XI encuentro feminista de Latinoamérica y el Caribe visibilizó que hoy en día ya no es únicamente el fundamentalismo religioso sino diversos sectores hegemónicos de la sociedad, la política, la economía y los medios de comunicación los que operan articuladamente ante la globalización, logrando maneras más eficientes para reproducir la cultura patriarcal y desigual.

Ante este panorama los enfoques de la Cooperación al Desarrollo han ido evolucionando, para avanzar hacia el enfoque de Género en el Desarrollo. Las estrategias para la aplicación de este enfoque han sido principalmente:

A.    La transversalización. Valora las implicaciones que tiene para los hombres y para las mujeres cualquier acción que se planifique, ya se trate de legislación, políticas o programas, en todas las áreas y en todos los niveles (ECOSOC, 1997).

 Después de más de 10 años de aplicación de la misma se comprueba que en algunos lugares ha supuesto una disminución de los recursos para proyectos específicos para mujeres y enfocados a la mejora de sus condiciones de vida, el logro de su empoderamiento y el fortalecimiento de las organizaciones de mujeres. Autoras como Sara Longwe, nos hablan de la “evaporación del género” refiriéndose a cómo las temáticas relacionadas con la equidad de género tienden a diluirse y no concretarse en políticas e indicadores específicos y estratégicos.

En otros casos esta transversalización no se ha concretado en aspectos estratégicos sino que se ha quedado en “lo políticamente correcto”: desagregación de datos, cuidado con el uso del lenguaje y alguna “actividad para mujeres”. Como plantea Clara Murgialday, esta estrategia no funciona “cuando no ha sido puesta en práctica con el respaldo de la voluntad política transformadora que le es consustancial”.

B.    Acciones específicas. Acciones relacionadas con el empoderamiento, cuyo objetivo es empoderar a las mujeres mediante el acceso a los recursos, a la autonomía y al poder. Esta estrategia busca satisfacer sus intereses estratégicos, mediante su organización y movilización a partir de sus necesidades prácticas.

Estas estrategias deben ser aplicadas conjuntamente para logar la equidad y la justicia de género, imprescindibles para el logro de un desarrollo humano sostenible. Para ello es necesario el diseño y desarrollo de estrategias de actuación tanto por parte de las ONGD y otros movimientos sociales, como de las instituciones publicas de cooperación y tener en cuenta algunas claves como:

  • Cambiar la mirada de la cooperación más técnica, financiera o de ayuda, hacia el establecimiento de relaciones de corresponsabilidad. En el caso de las ONGD potenciar la reflexión y análisis internos y priorizar la articulación política y social sobre las “lógicas de los proyectos”. Trabajar por generar y fortalecer alianzas entre las ONGD, con el movimiento feminista y otros colectivos sociales, en lo local e internacional.
  • Visibilizar la importancia de los procesos de sensibilización y educación al desarrollo y de que estos incorporen la perspectiva de género, para romper con los prejuicios sexistas aún existentes y por las posibilidades que estas herramientas tienen en la difusión y denuncia de las situaciones de desigualdad aquí y a nivel internacional y en la generación de nuevos modelos más equitativos.
  • Las instituciones públicas deben plantear políticas de coherencia institucional, tanto internas como de gobierno. En el caso de los departamentos o agencias de cooperación, es necesario que sus políticas y planes sean coherentes con la política que las administraciones están aplicando en el resto de sectores (medio ambiente, defensa, economía, asignación de presupuesto,…). Además se deben definir políticas de género propias que establezcan compromisos concretos en temas como la asignación presupuestaria, el personal o las temáticas a priorizar. La definición de políticas de género propias es responsabilidad de todos los agentes implicados, también en las ONGD, organizaciones mayoritariamente feminizadas en las que es necesario integrar estrategias de transformación que rompan con las resistencias y desigualdades de género que, si no, tendemos a reproducir.
  • Intercambiar y aprender de las propuestas transformadoras provenientes de la cosmovisión indígena, del feminismo y otros colectivos. La Cooperación debe acercarse a estas discusiones para tener una visión más amplia y dinámica de la realidad, profundizando en las propuestas del momento político actual y cuestionando el modo de vida occidental.
  • Incorporación de la perspectiva de género en los procesos de desarrollo, sin excusas. En este sentido la voluntad política de la que hablaba previamente vuelve a ser la clave. Después del tiempo trabajado a nivel internacional, desde el movimiento feminista y desde la cooperación, ya se sabe cómo. Ahora es necesario invertir los recursos y establecer los mecanismos que apoyen esta incorporación. Son procesos a largo plazo, pero hay que ir dando pasos, seguir apoyando los procesos e ir aprendiendo de ellos. Algo sí hemos aprendido ya y es que no hay acciones neutras al género, así que cualquier proyecto que no incorpore la perspectiva de género es que sigue reproduciendo las desigualdades.
  • Apoyo y fortalecimiento de organizaciones de mujeres y del movimiento feminista. En este sentido también priorizar procesos específicos para trabajar las desigualdades de género, exigiendo requisitos mayores pero garantizándoles un volumen importante de recursos y estabilidad en el apoyo financiero, elementos necesarios para que las ONGD y sus socias locales puedan promover auténticos procesos de empoderamiento de las mujeres.
  • Romper con la idea de que la Equidad de género es la “ayuda a las mujeres del tercer mundo”. Introducir una visión más política que tiene que ver con el análisis de las causas de la desigualdad y la definición de estrategias de transformación. Entre ellas la generación de movimiento y también la visibilización de las responsabilidades y trabajo con los hombres.
  • Visibilizar, apoyar y denunciar temáticas clave como son los derechos sexuales y reproductivos, la violencia contra las mujeres, la participación política y económica de las mujeres en todos los espacios y la necesaria laicidad del estado.

El movimiento feminista, en el Foro Social de las Américas, nos propone transformaciones profundas y radicales de las relaciones entre las mujeres y los hombres y con la naturaleza, para garantizar el buen vivir. Estas transformaciones pasan por un proceso de construcción de pactos y alianzas fundados en el reconocimiento de la autonomía y las diversidades, en el marco de una democracia que abarca los espacios íntimos, domésticos, laborales, políticos y públicos.

Mugarik Gabe

 
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(1) Índice de Equidad de Género, 2008. Social Watch

El Salvador: FMLN comienza la gestión

El 15 de marzo de 2009, las mujeres y hombres salvadoreños ocuparon el redondel Masferrer, una de las zonas más ricas de la ciudad de San Salvador, para celebrar la victoria del FMLN en las elecciones presidenciales. El FMLN logró 1.354.000 votos, un 51.32%, superando a ARENA en 69.412 (de un total de 2.638.588 votos).
 
Las elecciones contaron con una alta participación y su desarrollo fue definido como transparente y sin irregularidades según el Tribunal Supremo Electoral, aunque la campaña electoral estuvo marcada por el miedo, las diferencias de acceso a recursos y por “el evidente desequilibrio competitivo entre los dos contendientes políticos” como definió la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea.

En las elecciones de marzo la ciudadanía demandó la necesidad de transformaciones profundas después de 17 años de gobierno de derechas (desde la firma de los acuerdos de paz) que progresivamente ha aumentado la desigualdad y la pobreza en el país.

 
El Salvador 2
 El tiempo va avanzando y la gestión del nuevo gobierno comienza a definirse. El 1 de junio tuvo lugar el acto de toma de posesión por el que Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén fueron juramentados con Presidente y Vicepresidente de gobierno, y en este mes también se ha definido la composición del ejecutivo.

 
Algunos de los cambios van a ser complejos de lograr, ya que hay instituciones clave para la aplicación de los planes del gobierno donde los partidos de derecha ostentan la mayoría. Este es el caso de la Asamblea Legislativa y el Congreso, la Corte Suprema de Justicia, el Tribunal Supremo Electoral y la Corte de Cuentas. Y actores con intereses económicos, como la oligarquía y las transnacionales instaladas en el país, que no van a facilitar los cambios.

Aun así quedan muchos aspectos estratégicos en los que el gobierno actual puede incidir, destacamos algunos:

–    El replanteamiento de las relaciones regionales e internacionales sobre la base de la soberanía y el cambio. Como ejemplo ya se ha dado un reestablecimiento de vínculos diplomáticos con Cuba, pero quedan temas complejos como la aplicación de tratados internacionales en relación tanto con EEUU, como el Tratado de libre comercio –CAFTA-, y la actual negociación con Europa de los Acuerdos de Asociación (AdA), ambos con un claro impacto negativo en la política económica y social del país. El gobierno deberá definir un nuevo esquema de alianzas valorando su incorporación al ALBA o a Petrocaribe.
–    En cuanto a la Política Fiscal, el control de la evasión de impuestos de la gran empresa es otra de las estrategias que el gobierno podrá utilizar para aumentar la recaudación y en consecuencia la inversión en salud, educación, vivienda, medioambiente y en los programas sociales definidos en el programa electoral.
–    Tanto en el programa como en sus discursos electorales Mauricio Funes declaró: “Apoyar la mujer será una gran prioridad de mi gobierno. Conmigo, pueden estar seguras, que ustedes tendrán un grande amigo y aliado”. Por ahora la composición del gabinete realizada constata una mínima participación de las mujeres y quedarían por definir cómo dar respuesta a temas estratégicos para las mujeres como los altos índices de violencia contra éstas, el aborto y la necesaria laicidad del estado, entre otros.

Este país necesitaba urgentemente una alternancia y lo ha conseguido. La participación electoral era una primera estrategia política para el cambio de gobierno, pero ahora es necesario dar seguimiento al cumplimiento de los acuerdos electorales de parte de la sociedad. Para ello los movimientos sociales del país deberán seguir teniendo un papel clave en el mantenimiento de la incidencia política frente al estado, la elaboración de propuestas y la organización social.

Como planteaba Salvador Sanchez Cerén en una entrevista después de la victoria del FMLN: Si el pueblo quiere llegar más allá, ¿cómo nos vamos a detener?

MUGARIK GABE

Por otro lado la revista envío digital de Nicaragua, ha publicado una artículo con el Título "Los cimientos de la impunidad" que os compartimos a continuación.  Leer