Queer,
teoría y movimiento:
"Queer"
(cruzado) significa literalmente maricón o bollera aunque por extensión
titula todo lo que queda fuera de la norma. Era un término en su
principio usado en manera despectiva. El movimiento queer apareció
en EEUU en los años noventa desde el movimiento gay y lesbiana
y reivindicó el término como autodeterminación para
diferenciarse de todos aquellos que buscaban establecer una identidad
estable para los gays y lesbianas.
Las teorías queer ponen en cuestión la distinción
clásica entre género y sexo y la división del mundo
entre hombre y mujer. Las teorías deconstructivistas han tenido
gran influencia en las teorías queer. Entienden el sexo y la sexualidad
como una construcción o tecnología normalizadora que está
forzado en un patrón bipolar, heterosexual. Para romper con ello
buscan a romper con la dicotomía entre sexo y género y establecer
un discurso y una acción política que rompa con los eccemas
de la sexualidad bipolar, heterosexual y coherente.
Una estrategia para
ello es la preformación - como la de los Drag-queens o drag-kings,
con la cual intentan desmantelar la supuesta naturalidad y coherencia
de las categorías sexo-género y sexualidad. A través
de la parodia y la exageración de los papeles del género
tal como la confusión de sus componentes (sexo, género,
deseo), las políticas queer quieren desmantelar lo absurdo de la
idea según la cual solamente pueden existir hombres biológicos
que se perciben siempre como hombres y que quieren a mujeres biológicas
que siempre se sientan como mujeres.
La cultura y el movimiento queer (que engloba a grupos como Queer Nation,
Radical Furies o the Lesbian Avangers) plantea una posición crítica
con respecto a los efectos normativos de toda formación identitaria,
no sólo el sexual sino también las referidas a la raza o
a la clase. Con ello se ubica el movimiento en el umbral de los movimientos
postidentitarios y postfeministas para las cuales las teorías deconstructivistas
han tenido un gran impacto. Así, no tratan de crear espacios de
dualidad y dicotomía sino de aplicar un análisis transversal
y cruzado que complica mucho las estrategias políticas a desarrollar
pero dotan a su acción discursiva de una gran complejidad teórica
y de un enorme potencial subversivo. La teoría queer se orienta
entre otras a teóricas como Teresa de Lauretis, Judith Butler o
Eve K. Sedgwick o Beatriz Preciado.
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